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¿Qué es Caja Ficción?
Texto del Proceso de Caja Ficción
Texto de Roberto Huarcaya
Recorrido de Caja Ficción

Paisaje-Acción   por Jorge Villacorta

La presencia de la figura humana erguida contra el horizonte, en imágenes de paisaje, fue una convención primero en la pintura y luego, a partir de mediados del siglo XIX, en la fotografía. Es muy frecuente hallar la presencia de uno o más individuos o de una cordillera. Es claro que para todos los fotógrafos estas presencias constituían marcadores de escala, elementos que sirvieran al observador que nunca había estado en estos parajes, ni había soñado siquiera con su existencia, cobrar conciencia de la amplitud del paisaje, y a menudo, de lo inconmensurable de la naturaleza.

La propuesta fotográfica de Chionmang (Luis Chiang Chang-Way, Lima, 1970), rica en claves decididamente heterodoxas, recuerda en parte este dispositivo de construcción de información visual y podría ser visto como un planteamiento de reductio ad absurdum del mismo.

Su propuesta también se emparenta fotográficamente con los registros que documentaban el desenvolvimiento de performances y body art de los años 60 y 70, en los que los artistas en pos de una acción radical optaron por lo efímero, utilizando sus cuerpos como medio de creación. La diferencia está, sin embargo, en que Chionmang se pone en escena ante su aparato fotográfico y construye su propia imagen pero en pose anónima.

La distancia a la que queda registrado en el espacio es siempre variable y así las dimensiones se tornan ambiguas, por cuanto no constituye un señalamiento confiable: llega a perfilarse tan insólitamente contra prados, cielos, árboles y montañas que parecería convertirse en una ventana abierta y el entorno, en un telón de fondo. Entonces la caja y su ocupante adquiririán visos casi alegóricos, como representación de una inclusión de lo humano en lo natural, la reinserción -¿reconciliación?- por puro artificio.

La desnudez del individuo es una interferencia inesperada y hace que su cuerpo se aleje radicalmente de ser un señalador de escala perfectamente neutro. Aquí queda revelada otra de las claves. Poco a poco el espectador se va dando cuenta de que Chionmang no ha elegido simples lugares sino locaciones, para ser fotografiados. No hay, entonces, paisajes naturales versus espacio urbano. En sus puestas en escena, la aproximación al espacio, tal como está registrada delata su posición de que todo lugar es una construcción de la imaginación.

La caja no es un espacio anónimo. Desaparece como contenedor, reaparece como contenido. El cuerpo de Chionmang es el dispositivo que agencia la prestidigitación. Su lente lo verifica en locación y lo ata al mundo.

Jorge Villacorta Chávez.

Lima, Febrero de 1998